Gabriel, otro ángel caído
La novela relata la historia de Gabriel, un hombre que recobra la memoria de una niñez donde sufrió abusos sexuales por parte de un vecino y se sintió abandonado por una familia que no le mostró el amor que necesitaba. Para evadirse construye un mundo imaginario en base a las lecturas que hace y le ayuda a sobrevivir. En la edad adulta abandona a la familia y emigra a Madrid. La muerte de Carmen, la persona que se convirtió en una segunda madre, se convierte en el detonante para recuperar esos recuerdos y acude a una terapeuta que le servirá de guía en todo el proceso. Una historia que no terminará hasta que se resuelvan todos los conflictos internos y regrese de nuevo al lugar donde creció. La narración comienza en el año 1971 y desgrana como es la vida en un pueblo perdido en una sierra andaluza. Un relato introspectivo y profundo de los recuerdos que van surgiendo en su cabeza, la relación tormentosa con su padre y los hermanos mayores, el amor hacia la lectura y la imaginación con la que sobrevive a los ataques de la serpiente. Junto a los protagonistas de las novelas de fantasía y las clases de historia en el colegio viajará a mundo tan dispares como la cultura sumeria, egipcia o griega; cazará junto a los neandertales europeos y liberará al Nautilus del calamar gigante. Durante esos recorridos buscará incansablemente a una diosa que lo proteja y ayude a acabar con la serpiente. A partir de la muerte de la serpiente tendrá un bloqueo mental que le ayudará a seguir con una vida normal. Cuando cumple los dieciocho años decide abandonarlo todo para cumplir una promesa al tío Paco: escapar de allí para cumplir el sueño de estudiar. Se marchará a Madrid y tras muchas peripecias se encontrará con Carmen, una mujer que perdió a su hijo en la Amazonía. El parecido entre Gabriel y Manuel, el hijo de Carmen, hace que ella crea que ha vuelto. Lo acogerá en su casa y los dos crearán una vida basada en la mentira, pero llena de amor y ternura. El conflicto se resuelve cuando él vuelve y vence de manera definitiva a la serpiente. Pedirá perdón a los espíritus de sus padres y se despedirá de todos los seres imaginarios que le acompañaron el viaje.