Personas Normales

En Sant Andreu —un distrito de la ciudad—, en medio de la calle y en plena noche, aparece el cuerpo inerte de una mujer. Este hecho desencadena una investigación policial que busca aclarar las extrañas circunstancias de la muerte de la joven: la hija de diecisiete años de una familia de «personas normales». Una familia como todas, unos ciudadanos anónimos y desconocidos que enfrentan un suceso terrorífico, el peor al que se enfrenta un ser humano: la muerte de su hija. A partir de ese momento se ven expulsados de su cotidianeidad. La madre, desgarrada por la pérdida de Marina, solo tiene un objetivo que la mantiene en pie: saber por qué ha muerto su hija y quién es el responsable. Con esa única meta, Alejandra, iniciará una caza frenética para descubrir los motivos y encontrar al culpable, quién o quiénes los ha golpeado con una crueldad atroz. Toda la historia transcurre en veinticuatro horas, horas de idas y venidas de un elenco enloquecido que encabeza Alejandra, la madre que creía tener una familia perfecta y que no tarda en descubrir que esa perfección no existe y que la vida de toda familia está llena de secretos, de miserias, de ambiciones que hacen que nada sea lo que parece o, al contario, que todo sea en exceso semejante a la imagen más negativa que imaginamos. La madre —a veces sola, a veces acompañada por su marido y su otro hijo— no descansará hasta descubrir la verdad. Y en esta búsqueda desesperada el lector irá conociendo la auténtica y la verdadera relación que mantiene con su marido, su hijo y había mantenido hasta ese nefasto día con su hija… Por la misma historia, como imprescindible parte de ella, transitan un elenco de personajes no menos importantes, que irán apareciéndose ante el lector vivos, llenos de matices y contradicciones: Nil, Pep, Melanka —el oscuro y contradictorio personaje que lucha por sobrevivir en un mundo inhóspito y cruel—, y tantos otros que, a veces, como una única pincelada, van pintando la narración. Sin olvidarnos de la propia Marina, a la que iremos conociendo con su voz, a través de su diario. Y por supuesto, entre los personajes, juegan un papel imprescindible los policías, los mossos de esquadra que realizan la investigación oficial encabezada por la inspectora Estruch, acompañada del subinspector Ribes, el sargento Rovira, el sargento García, el caporal Martínez… y la lluvia ―presente en la trama como un personaje más― que cae impenitente, subrayando el tono del ambiente a lo largo de la novela.

Mar Pastor Franco