Thomas Shirley Ericsson en la juguetería del señor Albero.
Manuel Montoro ha decidido cambiarse el nombre por Thomas-Shirley-Ericsson, inspirado por sus héroes de ficción. La noticia provoca un auténtico terremoto familiar, especialmente en su abuela, incapaz de entender qué tiene de malo llamarse como su difunto marido. Mientras todos discuten alrededor de la mesa del desayuno, nuestro intrépido protagonista escapa en secreto para asistir a la esperada inauguración de la juguetería del señor Albero. Allí todo parece perfecto: juguetes fascinantes, comida deliciosa y un ambiente tan maravilloso que cualquiera querría quedarse para siempre. Pero hay algo que no encaja. Quizá sea intuición, quizá una simple mala digestión... Lo cierto es que, cuanto más observa, más convencido está de que nada es lo que parece. Ni el Señor Albero ni la Querida Señora Matilde consiguen disipar sus sospechas. Comienza así una aventura trepidante, repleta de humor, misterio y sorpresas, en la que los secretos acabarán saliendo a la luz. ¿Te atreves a descubrir qué esconde la mejor juguetería del mundo?