Tormenta Solar

La novela arranca cuando Nora, protagonista principal, está junto a su marido, sus hijos y otras dos parejas de amigos pasando el puente de la Inmaculada en un hotel rural de Palencia. A las 24 horas de llegar al hotel rural se produce una tormenta solar en la que el mundo, tal como lo conocemos hoy, deja de funcionar. Para controlar a la humanidad y luchar contra el vandalismo y la devastación en un nuevo mundo sin electricidad, agua ni comunicaciones, los Estados se vuelven totalitarios. Nora es psiquiatra, trabaja en el hospital la Paz y tiene una consulta privada en su casa para atender las sesiones de psicoterapia. Cuando se presenta en la oficina de la junta municipal para censarse, atendiendo a la nueva normativa, se ve requerida por el gobierno para trabajar como médico general en un centro de salud cercano a su casa. Jaime, su marido, es ingeniero eléctrico y la autoridad competente lo traslada a la cuenca hidroeléctrica del Tajo para valorar el estado de la central. Una vez allí, y junto a sus compañeros, constata que los grandes generadores han sido destruidos por los efectos de la tormenta. Pasan los días y los medicamentos escasean. Nora conoce a Ángel, un agricultor que baja dos veces por semana de la sierra al centro de Madrid a trabajar en el parque del Retiro que lo han convertido en un lugar de cultivo y cría de animales. El agricultor le confirma que le puede suministrar plantas y entonces ella decide montar en su consulta privada, junto a su colega del centro de salud y dos boticarios, un laboratorio para fabricar remedios naturales a partir de las plantas. Más adelante, ocurre un grave accidente en la central, debido a las intensas lluvias, y la presa se resquebraja y Jaime, su marido, desaparece arrastrado por la corriente. Sin nada que le aferre a Madrid, Nora decide regresar a Gorrondo, su casa, y para ello emprende con sus hijos y junto a un grupo que parte de la sierra de Madrid un viaje a pie al caserío familiar, en el norte de España Tormenta Solar pone al ser humano entre la espada y la pared, colocándolo frente al espejo de sus propios conflictos personales y los del mundo y poniéndolo en la tesitura de elegir entre ser altruistas o mezquinos y los lleva a un mundo en la sombra donde sólo se podrá encontrar la luz en el interior de los seres humanos.

Cristina Gumuzio Irala